lunes, 7 de marzo de 2016

Más sobre #NMQNTQ

Como muchos ya habréis adivinado (porque las siglas son bastante fáciles de descrifrar), mi próxima novela llevará por título "No me quieres, no te quiero". Es una novela New Adult contemporánea ambientada en mi tierra, Tenerife. Ha sido una historia que a ratos me ha arrancado risas y en otros lágrimas; intensa, dura, romántica... Una historia realista y cargada de sentimientos que espero os remueva por dentro tanto como a mí.

La protagonista es Tessa, ya os he hablado de ella, una chica que lo ha pasado mal en cuestión de amor, con secretos que no quiere desvelar ni siquiera a Zac, su mejor amigo. Alguien que no concibe amar sin entregarse por completo, pero que a la vez alberga un gran miedo a sufrir de nuevo, fuerte pero a la vez frágil... Una chica como tú o como yo.





Y al otro lado está Alex, la clase de exnovio que hay que mantener lejos para conservar la cordura, alguien dispuesto a luchar por lo que quiere pero que no sabe (o no puede) hacerlo. Alguien roto y dañado.





"No me quieres, no te quiero" es la historia de un amor herido de muerte, la historia de un amor acabado pero que no terminará nunca...






Espero poder anunciar pronto la fecha de publicación así como la portada y sinopsis. Lo que sí os puedo contar ya es que se trata de una bilogía. Sabéis que no soy muy dada a las continuaciones, pero esta historía lo requería, hay dos partes muy diferenciadas y creo que es totalmente necesario una pausa entre ellas.

Y para hacer más corta la espera aquí os dejo las primeras líneas...



viernes, 4 de marzo de 2016

La maldita relatividad del tiempo

Hace ya meses que vi una película que se titula In time, estoy segura de que muchos de vosotros también la habéis visto. El caso es que el argumento tenía muchísimo potencial: una sociedad futurista en la que la moneda de cambio es el tiempo y se pueden comprar o vender segundos, minutos u horas de nuestras vidas. Como es obvio, las de los pobres eran mucho menos longevas que las de los ricos. Pues bien, con esa premisa el film prometía mucho, aunque luego para mí se quedara en nada de nada. Eso sí, me alegré la vista un rato viendo a Justin Timberlake.




La cuestión es que llevo semanas dándole vueltas al tema del tiempo, y sobre todo a la falta de él. Soy de las que se maravilla cuando ve a alguien que, con un horario laboral de esos en los que casi no pisas la calle de día, aún le queda tiempo para apuntarse al gimnasio (apuntarse e ir, que no siempre ocurre), estudiar idiomas, ir a trotar con el perro por el parque antes de que salga el sol y además no perderse nunca una reunión con sus amigos. Y yo me pregunto, ¡¿cómo demonios lo hacen?! ¿Soy la única a la que le faltan horas al día y al ir a acostarse tiene una lista de tareas pendientes incluso más larga que cuando se levantó? O una es muy desorganizada o esa gente trafica con horas... Os lo digo yo.




Luego están los que dicen: Es que no tengo tiempo de nada. Y tú, con una hija pequeña a la que no puedes quitarle el ojo de encima ni un momento (a riesgo de encontrarte al gato disfrazado de Bob Esponja), los atraviesas con la mirada y te muerdes la lengua para no soltar alguna barbaridad. Recuerdas con añoranza esa etapa en la que nadie te levantaba de la cama al alba un domingo. Podías salir de casa en cuestión de segundos sin tener que llevar contigo el cargamento de los por si acaso (por si acaso la niña tiene sed, por si acaso le da hambre, por si acaso refresca, por si acaso cae una bomba nuclear y necesitamos un traje antirradiación...), y tampoco había problema en quedarse un hora tirada en el sofá mirando las musarañas. Entendedme, adoro a mi hija y no la cambiaría por nada, pero os aseguro que no se descubre lo que es en realidad tener falta de tiempo hasta que el tuyo deja de pertenecerte.



Tras darle vueltas y más vueltas, me he convencido de que cuántas más cosas haces, más cosas te da tiempo a hacer. Dicho así parece absurdo, lo sé. Pero es como cuando en la facultad solo tenías un examen para el que estudiar y no había forma humana de que te concentrases. La cosa cambiaba bastante cuando comprobabas en el tablón los horarios de los exámenes de febrero y veías que te habían puesto cuatro en la misma semana. ¡Cuatro! Ahí sí que te sentabas a estudiar, sí... Y no despegabas los codos de la mesa así se incendiara la biblioteca. Porque sabías que era ahora o nunca. No valía dejarlo para luego porque más tarde tocaba estudiar para otra asignatura, y la cosa se repetía hasta el infinito y más allá (que diría Buzz Lightyear).


Aplicando el mismo razonamiento a la vida diaria: no hay forma mejor de perder el tiempo que no tener nada que hacer. Está claro que cumplir con más tareas implica una mejor organización, pero no solo es eso, o al menos para mí no lo es. Hay otro factor importante: la motivación, y esta a veces se convierte en un círculo vicioso. Si no haces nada, no te dan ganas de hacer nada. Creo que las personas somos un poco como esas bicicletas que se recargan mientras las usas, y cuanta más energía empleamos en hacer cosas, más energía tenemos. ¿O no has pasado que tras un día de esos de relax estáis agotados? No hacer nada también cansa, me diréis...


Y es que, el tiempo es relativo y, por ahora, ni se compra ni se vende. Así que intentad disfrutar al máximo del vuestro y sacar partido a vuestras horas, sea de la forma que sea. Ah, y si veis un gato vestido de Bob Esponja, mandádmelo para acá, por favor.





sábado, 6 de febrero de 2016

Escribiendo voy, escribiendo vengo...

Trabajo mejor bajo presión, es algo que tengo comprobado. Igual es que me va la marcha y hasta que no veo el látigo acechándome no me centro del todo. El caso es que aquí estoy, escribiendo como si no hubiera mañana porque tengo que entregar la próxima novela en nada. Para los que no estéis sometidos a la lata que doy a través de las RR.SS., mi próxima novela será #NMQNTQ. Ya hay gente que ha adivinado el título, y es que la verdad es que esta vez lo he puesto fácil.
 
¿Que de qué va? Por ahora os puedo decir que es una historia bastante intensa, muy "emocional" y, en cierta medida, también muy dura. Transcurre en la isla de Tenerife (no me he podido resistir a volver a mi tierra). La protagonista, Tessa, es una chica que lo ha pasado mal en cuestión de amor y que aun así está dispuesta a luchar por lo que ama. Quiere arriesgarse, pero también le da miedo...
En el lado masculino vamos a tener a Alex, su exnovio, al que vuelve a ver tras varios años. Su historia no terminó demasiado bien y dejó a Tessa repleta de heridas que aún no han cicatrizado del todo.
 

 
 
 
Pero además también está Zac, el mejor amigo de Tessa y su compañero de piso, un tipo realmente encantador al que le une una amistad muy especial y capaz de derretir el mismísimo Polo Norte (*guiño, guiño*, *codazo, codazo*).
 
 
 
No es un triángulo amoroso al uso. En realidad, la novela es más un viaje interior de la protagonista donde el pasado se mezcla con el presente para decidir su futuro. Y yo pregunto: ¿existen las segundas oportunidades? ¿Es posible arreglar algo que se rompió hace mucho? ¿Olvidar lo anterior y empezar de nuevo?
 
 
 
 
Espero muy pronto ir dando más detalles y estoy deseando que veáis la preciosa portada que tendrá esta historia. Además, como comenté en la entrada anterior, igual os vais encontrando con algún desvarío por estos lares o quizás un artículo sobre mis divagaciones acerca de varios temas.
 
¡Os veo pronto!

viernes, 5 de febrero de 2016

Volviendo a casa

¡Buenas a todos! Hace más de un año que no publico una entrada, aunque los que me seguís por las redes sociales sabéis que sigo viva jajaja Quiero retomar el blog en condiciones, es uno de mis propósitos de año nuevo, además de introducir alguna nueva sección que ya tengo pensada: artículos sobre romántica y también desvaríos múltiples...
 
Voy a ver si poco a poco me pongo a ello y os voy contando todas las novedades que me he ido dejando por el camino, porque !este año y pico ha dado muchísimo de sí!
 
 
 
 
Por ahora, no quiero dejar de comentaros que estaré el próximo fin de semana en el Encuentro RA en Madrid. Prometo subir fotos y contaros qué tal ha ido mi tercer encuentro de romántica adulta. Solo me queda desearos un buen fin de semana. ¡Sed felices!